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COLUMNA DE ZAIBERT 3ERA. SEMANA DE JUNIO PDF Print E-mail
Written by Roberto Villani   
Thursday, 18 June 2009
D O M I N O Y A L G O M A S
COLUMNA DE ZAIBERT 3ERA. SEMANA DE JUNIO
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Una de las consideraciones más inapropiadas y torcidas del dominó, es la pretensión (equivocada) de relacionar y/o justificar la derrota con el mal “levante”, con las malas fichas.
Ello se manifiesta, más o menos así:
-Hola, ¿Cómo estás?
-Bien, ¿Y tú?
-Mal.
-¿Y eso?
-Bueno, tú sabes, ayer perdí todos los partidos que jugué.
-¿Y por que?
-Bueno, vale, el “levante” fue de lo peor, una porquería…
Tal comentario no resiste ningún análisis serio. Constituye una evidente falta de reflexión. Una falta de sinceridad. Una falta de responsabilidad.
Si se aceptara por bueno semejante disparate, tendría que aceptarse también otra extravagancia, esto es, que si se gana es por el buen “levante”, por las buenas fichas.
Y si desarrolláramos las premisas enunciadas, habría que concluir que:
Si una persona a media “mano” señala la ubicación de las fichas no jugadas es por buena suerte.
Si una persona, antes de ejecutar una “tranca”, indica el resultado de la misma, es por buena suerte.
Si una persona ejecuta una “tranca” y pierde, es por mala suerte, y si ejecuta diez “trancas” y pierde ocho, es por muy mala suerte.
Si una persona, voluntariamente, “ahorca” un doble del compañero, es por mala suerte.
Y así, sucesivamente, los ejemplos son innumerables; y en definitiva, todo se recuesta de la suerte..
Claro está, cuando se gana, no se recurre a la suerte para explicar el resultado favorable. La vanidad y el exceso de amor propio no lo permiten No se considera el eventual mal levante de los contrarios. No señor, nada de eso. Si se gana es porque se jugó bien…
Y surge entonces una reflexión obvia: ¿Si es cierto que si se gana es porque se jugó bien, si se pierde es porque se jugó mal?
Y surge otra, obvia también y contundente: ¿Si es cierto que si se pierde es por el mal levante, si se gana es por el buen levante?
En cuyo caso, la doctrina del juego podría ser desechada, las categorías y diferencias de los jugadores abolidas, el conocimiento expulsado y la Suerte designada el nuevo Tótem del Dominó.
Pero, más allá de la generalización, es necesario insistir en que el levante, la calidad de las fichas, es variable. En algunas ocasiones son de buena calidad y en otras de mala calidad, pero ellas, por sí solas no deciden el resultado.
Las ”manos” y los partidos se ganan o se pierden por la experticia (o falta de experticia) de los jugadores.
Y así como el levante es variable, y en algunas ocasiones facilita las cosas, en otras las dificulta; mientras que el conocimiento es constante. Leal y presente. Y nos ayuda a enfrentar y resolver, de la mejor manera, todas las situaciones que se presentan.
Es decir: quienes tienen buen nivel de juego, quienes tienen experticia, quienes saben que hacer en cada caso, a la larga serán triunfadores, aunque puedan perder uno que otro partido, aquí y allá. Aunque hoy o mañana tengan mal levante Recuérdese: Nadie puede ganar todos los partidos Pero, a la larga el veneno mata, y clase mata tiempo.
De modo que, una vez más amigos lectores, los partidos no se pierden por mala suerte, ni se ganan por buena suerte, ni porque la luna esté en cuarto menguante, ni por un embrujo de María Lionza. No, nada que ver. Los partidos se ganan y se pierden por las jugadas que se realizan, las buenas y las malas, las correctas y las incorrectas, que hacen los dominocistas.
Los partidos de dominó no se ganan por lo que digan los astros, los huesos o el Tarot. Los partidos de dominó se ganan por la experticia de los jugadores. Por el Conocimiento General que tienen de la Doctrina del Juego y por el Conocimiento Particular de la ubicación de las fichas no jugadas en cada “mano”; y se pierden por la falta de dichos conocimientos
 
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